jueves, 8 de abril de 2010

Articulo Desenredando el Hilo, revista Gerente

MERCADO / CONFECCIONES REVISTA GERENTE

Desenredando el Hilo

Gobierno y la cadena textil-confección renuevan sus estrategias para evitar el colapso de todo el sector, que ha sufrido los embates de la revaluación y el contrabando.

Las empresas de la cadena de producción de textiles y confecciones emprendieron sus estrategias para recuperar el terreno perdido, que de la mano de algunas medidas que tomó el Gobierno, serían un impulso para posicionarlos de nuevo en la competencia.

Frente al contrabando, siguen los esfuerzos de la DIAN por mitigar este fenómeno. De igual manera, se ha incrementado el pie de fuerza de la Policía Fiscal Aduanera (Polfa), un compromiso que adquirió el Gobierno con la industria. Sin embargo, el contrabando crece a una velocidad mayor que la de implementación de medidas en el país, por lo que se espera un riguroso plan de acción.

Hay proyectos interesantes a nivel de ley que tienden a penalizar el contrabando en todos sus componentes de forma muy estricta, pues lo vincularían con seguridad nacional. En adelante, si un individuo está involucrado con contrabando, se consideraría como un atentado a la seguridad nacional por el lavado de activos y la ejecución del castigo sería más rápida. Estas medidas son positivas pero podrian llegar tarde, a juicio de los empresarios.

De igual manera, en materia de importaciones legales, el Gobierno ha tratado de aliviar la situación de las empresas exportadoras con la creación del Certificado de Reembolso Tributario, Cert, el cual se reconocerá a las exportaciones que fueron embarcadas entre el primero de febrero y el 31 de marzo pasado, salvo a las que tengan como destino a los países de la Comunidad Andina, Panamá, Aruba, Bonaire y Curacao. Los exportadores deben efectuar el reintegro de divisas de las exportaciones antes de que termine este mes.

Así mismo, en la segunda mitad de mayo se expidió un decreto en el que se establecen durante noventa días contingentes a la importación de prendas de China. El presidente de Ascoltex, Iván Amaya, asegura que su acción será importante ya que limita por medio de cuotas la entrada de prendas desde el gigante asiático.

Según el directivo, la estrategia que el gremio le ha planteado al Gobierno consiste en la recuperación del mercado nacional del cual han sido desplazados los productores colombianos de confecciones y tejidos, debido al contrabando técnico y abierto, y a las importaciones de productos que llegan a precios muy bajos desde los países asiáticos.

Por otro lado, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo estableció que algunas materias primas importadas podrán ingresar sin pagar arancel durante seis meses, entre mayo y noviembre de este año. Para acceder a estos beneficios, los insumos deben no ser producidos en el país. Con ello, se busca proteger a la industria y a la producción nacional frente a esas importaciones.

Desde la Empresa
Con la coyuntura de la revaluación, las empresas del sector han empezado a hablar lenguajes comunes, concluyendo que quien jalona el negocio de esta cadena inmensa es el confeccionista, porque los vendedores pueden seguir vendiendo productos nacionales o foráneos. En ese sentido, si no hay confección desaparece desde el cultivador de algodón hasta el productor de telas.

Así las cosas, el confeccionista es el gran jalonador de la industria textilconfección y desafortunadamente es el eslabón más débil de la cadena porque es el que está enfrentando, en forma más directa, la avalancha de importaciones, estimuladas por la revaluación del peso y el contrabando.

Para el presidente de la Junta Directiva de la Asociación Nacional de Distribuidores Textiles, Juan Diego Trujillo, el empresario debe estar en continua modernización tecnológica, un proceso que no es muy complejo ni costoso para el confeccionista. La adquisición de maquinaria no es tan alta como sería actualizar una empresa de tejeduría, por ejemplo.

Pero para que el industrial tome esta decisión, el Estado debe mostrar señales de que Colombia es un país de productores de prendas y no sólo de comercializadores, pues para enfrentar situaciones de importación masiva, el país tiene que brindar apoyo en garantía de control al contrabando y algunas ventajas arancelarias que permitan el proceso de modernización. De lo contrario, “nadie dará un peso por una industria en la que al salir a la calle, se topa con una desventaja absurda”, manifiesta Trujillo.

En condiciones normales, el industrial colombiano de la confección debe tocar nichos específicos del mercado para posicionarse en el país, y seguramente, tendrá la viabilidad de exportar a los mercados naturales. Inclusive, aquellas empresas que tienen máquinas modernas han hecho ventas hacia Europa.

Diferenciación, exclusividades, pequeñas cantidades y buenos tiempos de entrega son estrategias para competir, además de, una buena oferta textil. Y en ese sentido, un surtido de telas de producción nacional complementado con una gama de telas importadas legalmente, ofrece un portafolio extenso y un soporte de ideas al confeccionista.

Para Pisantex, empresa que también preside Juan Diego Trujillo, el año ha sido complejo, el cliente esta saliendo al mercado nacional y lo encuentra sobre ofertado, quiere exportar y tiene la amenaza de Venezuela, Ecuador y la incertidumbre del TLC. Respecto a 2006, la empresa creció 12 por ciento y este año todavía no ha habido crecimiento. Lo irónico es que se ha vendido más, pero a menor precio.

Por el bajo precio del dólar, las importaciones han crecido considerablemente. En Pisantex se trata de mantener un equilibrio en inventarios, pero este año se ha revertido la mercancía: el 60 por ciento es importado y el 40 por ciento es nacional.

El gerente general de Tennis, Carlos Goez, cree que es urgente buscar nuevos mercados que reemplacen los que hoy están en dificultades. Esta compañía no es maquiladora sino exportadora de valor agregado, en ese sentido, el directivo argumenta que es más difícil cuando lo que se vende es marca.

Para esta empresa, los resultados del 2007 fueron satisfactorios, pero está pensando en estrategias diferentes y la manera de afrontar el futuro. El mercado local en los últimos años se ha visto impactado por la proliferación de Centros Comerciales a nivel nacional que no han hecho crecer las ventas en la proporción que estos han crecido y que simplemente a mayores gastos de funcionamiento similares ventas; por otro lado, el ingreso de actores nuevos en el comercio con marcas muy poderosas, con un producto a muy bajo costo y con una muy buena propuesta comercial.

Iván Amaya, presidente de Ascoltex. La estrategia que el gremio le ha planteado al Gobierno consiste en la recuperación del mercado nacional del cual han sido desplazados los productores colombianos de confecciones y tejidos, debido al contrabando y a las importaciones de productos chinos.

Diagnóstico del Sector
Las primeras empresas que han sufrido el embate de la revaluación son las confecciones. Las altas importaciones de las grandes superficies, el contrabando y la importación de prendas muy baratas han creado una situación muy compleja en el sector, al punto que algunos establecimientos comerciales y otros de confección cerraron el año pasado con una pérdida no inferior a los 8.000 empleos directos, una cifra mayor a la que se registra en el sector textil.

Colombia ha importado más de 200 millones de prendas en 2007 a un promedio de 1,16 dólares por unidad, es decir, alrededor de 2.000 pesos, “una cifra irrisoria con la que los empresarios nacionales no pueden competir”, según señaló Trujillo. Las exportaciones se redujeron entre 25% a 30% respecto al ejercicio anterior. Solamente algunos establecimientos comerciales y otros de confección cerraron el año pasado con una pérdida no inferior a los 8.000 empleos directos, una cifra mayor a la que se registra en el sector textil.

Espacios como el Segundo Salón Textil que se llevó a cabo en los primeros días de junio en Corferias y Colombiatex en Medellín, buscan incentivar una mayor demanda de la producción nacional, ya que en esas muestras hay una exposición de la oferta, tanto de prendas como de tejidos.

Un altísimo porcentaje de los confeccionistas colombianos son medianas y pequeñas industrias. Empresas de 8, 10, 15 y hasta 30 empleados, pero que sumadas hacen un gran volumen en el sector. La base de la recuperación está en las ventas en el mercado nacional.

Por otro lado, las maquilas han sufrido un embate importante debido a la competencia ilícita de china, que ha perjudicado en mayor grado la confección de jeans que se hacían para marcas importantes de Estados Unidos. El año pasado se clausuraron en Colombia tres maquilas de jeans en Medellín.

Así mismo, las tensas relaciones con Venezuela han puesto en aprietos los negocios al sector de la confección que en buen volumen se hacen allá, pues las difíciles relaciones políticas y la dificultad por parte de los clientes para obtener las divisas, generan incertidumbre.

Abril 2010 MERCADO / CONFECCIONES REVISTA GERENTE

Desenredando el Hilo

Gobierno y la cadena textil-confección renuevan sus estrategias para evitar el colapso de todo el sector, que ha sufrido los embates de la revaluación y el contrabando.

Las empresas de la cadena de producción de textiles y confecciones emprendieron sus estrategias para recuperar el terreno perdido, que de la mano de algunas medidas que tomó el Gobierno, serían un impulso para posicionarlos de nuevo en la competencia.

En condiciones normales, el industrial colombiano de la confección debe tocar nichos específicos del mercado para posicionarse en el país, y seguramente, tendrá la viabilidad de exportar a los mercados naturales. Inclusive, aquellas empresas que tienen máquinas modernas han hecho ventas hacia Europa.

Diferenciación, exclusividades, pequeñas cantidades y buenos tiempos de entrega son estrategias para competir, además de, una buena oferta textil. Y en ese sentido, un surtido de telas de producción nacional complementado con una gama de telas importadas legalmente, ofrece un portafolio extenso y un soporte de ideas al confeccionista

El mercado local en los últimos años se ha visto impactado por la proliferación de Centros Comerciales a nivel nacional que no han hecho crecer las ventas en la proporción que estos han crecido y que simplemente a mayores gastos de funcionamiento similares ventas; por otro lado, el ingreso de actores nuevos en el comercio con marcas muy poderosas, con un producto a muy bajo costo y con una muy buena propuesta comercial.

Según el directivo, la estrategia que el gremio le ha planteado al Gobierno consiste en la recuperación del mercado nacional del cual han sido desplazados los productores colombianos de confecciones y tejidos, debido al contrabando técnico y abierto, y a las importaciones de productos que llegan a precios muy bajos desde los países asiáticos

Con la coyuntura de la revaluación, las empresas del sector han empezado a hablar lenguajes comunes, concluyendo que quien jalona el negocio de esta cadena inmensa es el confeccionista, porque los vendedores pueden seguir vendiendo productos nacionales o foráneos. En ese sentido, si no hay confección desaparece desde el cultivador de algodón hasta el productor de telas.

Así las cosas, el confeccionista es el gran jalonador de la industria textilconfección y desafortunadamente es el eslabón más débil de la cadena porque es el que está enfrentando,

Colombia ha importado más de 200 millones de prendas en 2007 a un promedio de 1,16 dólares por unidad, es decir, alrededor de 2.000 pesos, “una cifra irrisoria con la que los empresarios nacionales no pueden competir”, según señaló Trujillo. Las exportaciones se redujeron entre 25% a 30% respecto al ejercicio anterior. Solamente algunos establecimientos comerciales y otros de confección cerraron el año pasado con una pérdida no inferior a los 8.000 empleos directos, una cifra mayor a la que se registra en el sector textil.

La estrategia que el gremio le ha planteado al Gobierno consiste en la recuperación del mercado nacional del cual han sido desplazados los productores colombianos de confecciones y tejidos, debido al contrabando y a las importaciones de productos chinos.

En condiciones normales, el industrial colombiano de la confección debe tocar nichos específicos del mercado para posicionarse en el país, y seguramente, tendrá la viabilidad de exportar a los mercados naturales. Inclusive, aquellas empresas que tienen máquinas modernas han hecho ventas hacia Europa.

Que me llamo la atención?

Es un articulo de actualidad que analiza y busca renovar las estrategias para evitar el colapso de la industria textil. Monta la situación real de este comercio y proporciona estrategias para competir como la diferenciación, exclusividad, pequeñas cantidades y buenos tiempos de entrega.

El mercado se ve afectado por la proliferación de centros comerciales y el ingreso de nuevos actores en el comercio con marcas muy poderosas, con un producto a bajo costo , por la importaciones de productos que llegan de países asiáticos a precios muy bajos. Analizan la situación dl mercado y buscan las estrategias para evitar que entre en un caos.

Que aprendi?

Estamos en un mercado cambiante donde diariamente surgen nuevos competidores y donde se debe tener en cuenta la creación de estrategias para la recuperación del sector. Estrategias que van de la mano con el gobierno y surgen con el objetivo de ayudar a los que confeccionan.

Como lo aplico?

En la vida diaria encontramos obstáculos que nos ayudan a desarrollar estrategias para el desarrollo de un producto o una situación, estrategias creadas con el objetivo de posicionar en el mercado. De ahí tener presente que debemos manejar las 4 p.

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